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Cómo conectar una clavija RJ45

Conectar una clavija RJ45 es una de esas tareas que parecen complicadas, pero que en realidad pueden convertirse en una pequeña victoria del día si se tienen las herramientas adecuadas y un poco de paciencia. Estas clavijas son el conector estándar para cables de red Ethernet, los que usamos para conectar ordenadores, routers y otros dispositivos a internet o a redes locales.

Este proceso, aunque técnico, es perfectamente accesible para cualquiera con ganas de aprender. A continuación, se explican todos los pasos de forma clara, desde el material necesario hasta los errores más comunes que conviene evitar.

Índice

Qué es una clavija RJ45 y para qué se utiliza

Antes de lanzarse con el alicate en mano, conviene entender exactamente qué es una clavija RJ45 y por qué sigue siendo tan importante. Aunque el Wi-Fi lo haya acaparado casi todo, las conexiones por cable siguen siendo las más estables y rápidas, especialmente en entornos profesionales o de gaming.

Características principales del conector RJ45

El conector RJ45 es una interfaz física que se utiliza habitualmente para terminar cables de par trenzado, como el típico cable Ethernet. Este tipo de clavija tiene ocho pines metálicos que permiten la transmisión de datos, divididos en cuatro pares de hilos.

La denominación “RJ” viene de Registered Jack, y el número 45 se refiere al tipo concreto de interfaz. Aunque existen otras como RJ11 (usada en líneas telefónicas), la RJ45 es la reina absoluta en redes informáticas.

Dato curioso: El RJ45 no fue diseñado originalmente para internet, sino para aplicaciones telefónicas. Su reinado en redes empezó a consolidarse con el auge de Ethernet en los años 90.

Diferencias entre cables CAT5, CAT6 y CAT7

Las clavijas RJ45 se pueden utilizar con diferentes tipos de cables Ethernet, y aquí es donde la cosa puede complicarse un poco. Los más comunes son CAT5e, CAT6 y CAT7. Todos ellos sirven para redes, pero tienen diferentes capacidades de velocidad y blindaje.

Mientras el CAT5e permite velocidades de hasta 1 Gbps, el CAT6 puede alcanzar los 10 Gbps a distancias cortas. El CAT7 va un paso más allá, ofreciendo mejor apantallamiento y una frecuencia de hasta 600 MHz.

Y sí, es posible ponerle una clavija RJ45 a un cable CAT7. Pero se necesita un poco más de habilidad y precisión. Vamos, que no es como enchufar la tostadora.

Herramientas necesarias para conectar una RJ45

No hay peor plan que querer montar algo sin tener las herramientas adecuadas. Para colocar una clavija RJ45 correctamente, hay que contar con un pequeño kit básico que puede adquirirse fácilmente en tiendas de electrónica o por internet.

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Lista de herramientas imprescindibles

Esto es lo que no puede faltar:

  • Crimpadora o ponchadora: es la herramienta principal. Sirve para fijar los pines del conector al cable.
  • Pelacables: permite retirar la funda exterior sin dañar los hilos internos.
  • Tester de red: no es imprescindible, pero muy recomendable para comprobar que la conexión funciona correctamente.
  • Clavijas RJ45: se suelen comprar en paquetes de 10 o más.
  • Cable de red: preferiblemente del tipo CAT5e o superior.

También es útil tener una tijera pequeña y algo de cinta adhesiva, por si se necesita sujetar el cable mientras se trabaja. Evita usar las uñas para pelar cables, a menos que quieras aprender una valiosa lección sobre electricidad estática.

Preparación del cable antes de crimpado

Antes de colocar la clavija, hay que preparar el cable adecuadamente. Este paso es clave, porque un error aquí puede hacer que la conexión no funcione o que la velocidad se vea reducida.

Cómo pelar el cable y ordenar los hilos

Lo primero es cortar la punta del cable para dejarla limpia. Luego se retira con cuidado unos 2-3 cm de la funda exterior con el pelacables. Aparecerán ocho hilos de colores, organizados en cuatro pares trenzados.

El siguiente paso es desenrollar los pares y estirarlos suavemente. Aquí hay que ordenarlos según uno de los dos estándares existentes: T568A o T568B. El más común es el T568B. El orden de colores es:

  1. Blanco con naranja
  2. Naranja
  3. Blanco con verde
  4. Azul
  5. Blanco con azul
  6. Verde
  7. Blanco con marrón
  8. Marrón

Asegúrate de que los hilos estén rectos y en el orden correcto antes de introducirlos en la clavija. Si se te cruzan los cables, puede que tu red funcione como un grupo de WhatsApp en domingo: con muchos problemas.

Colocación de la clavija RJ45

Una vez que los hilos están ordenados, llega el momento de colocarlos dentro de la clavija. Este paso requiere precisión y un poco de pulso. Si los hilos no entran hasta el fondo, la conexión puede ser inestable.

Inserción correcta de los cables

La clavija tiene una única entrada y una guía interna. Alinea los hilos con cuidado y empújalos hasta el final. Se debe ver la punta de cada hilo en los pines metálicos de la clavija, justo donde luego hará contacto la crimpadora.

Si notas que algún hilo se ha salido del orden o que no llega al fondo, saca todo, corta y empieza de nuevo. Más vale repetir que andar con una red que va a pedales.

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Uso de la crimpadora para fijar la clavija

Este es el momento más satisfactorio del proceso. Una vez insertados correctamente los hilos en la clavija, se introduce esta en la crimpadora. Con una presión firme (pero sin pasarse), se aprieta hasta que haga clic.

Errores comunes al crimpar

Hay varios errores típicos a evitar:

  • No haber introducido bien los hilos hasta el fondo.
  • Usar demasiada fuerza y romper la clavija.
  • Confundir el orden de los colores.
  • Utilizar una crimpadora desgastada o de mala calidad.

Un buen crimpado hace toda la diferencia. Y si todo sale mal, siempre puedes echarle la culpa al perro… aunque no tengas uno.

Comprobación de la conexión

Una vez fijada la clavija, toca comprobar que todo funciona como debe. Aquí entra en juego el tester de red, ese pequeño dispositivo que muchas veces salva horas de frustración.

Cómo utilizar un tester de red

Se conecta cada extremo del cable en uno de los dos puertos del tester. Si las luces se encienden de forma secuencial y ordenada, la conexión está correcta. Si alguna no se enciende o lo hace fuera de orden, algo ha salido mal.

Este paso, aunque pueda parecer opcional, puede evitar problemas futuros como cortes intermitentes de conexión o velocidades reducidas. Porque no hay nada peor que un cable mal crimpado en medio de una partida online o una videollamada importante.

Consejos finales y mantenimiento

Conectar una clavija RJ45 no es una ciencia oculta, pero requiere atención y método. Una vez que se le coge el truco, puede ser incluso entretenido. Aquí van algunos consejos que conviene tener en cuenta a largo plazo.

Evitar daños y prolongar la vida útil

No dobles el cable de forma brusca, ni tires de él al desconectarlo. Las clavijas, aunque resistentes, no están hechas para soportar maltrato. Y si haces muchas conexiones, no está de más invertir en una buena crimpadora profesional.

Guarda siempre un par de clavijas de repuesto. Nunca sabes cuándo puede fallar una conexión. Y sí, Murphy suele tener una especial predilección por los lunes por la mañana.

En definitiva, saber cómo conectar una clavija RJ45 es una habilidad que puede sacarte de más de un apuro, ahorrarte dinero y evitarte esperar a que venga el técnico. Como todo, es cuestión de práctica y de tomárselo con humor… porque si no funciona a la primera, al menos tendrás una excusa para volver a sacar la caja de herramientas.